GUÍA PARA FAMILIARES Y EDUCADORES. PREVENCIÓN DEL SUICIDIO EN ADOLESCENTE. Realizada por Montserrat Montés y Antonia Jiménez. 2024.

Guía prevención del suicidio adolescentes. Para Familiares y Educadores

 

PRESENTACIÓN DE LA GUÍA PARA FAMILIARES Y EDUCADORES. PREVENCIÓN DEL SUICIDIO EN ADOLESCENTE.

12 de marzo 2024.

Autoras: Montserrat Montés Germán, psicóloga, presidenta de RedAIPIS y Antonia Jiménez, psicóloga, secretaria de RedAIPIS.

https://www.redaipis.org/sites/default/files/2024-03/PREVENCI%C3%93N%20SUICIDIO%20ADOLESCENTES.pdf

Esta guía pretende ser una herramienta útil  para todas aquellas personas que forman parte del entorno del  adolescente (familia, educadores, profesionales) y para los propios adolescentes.

Se ha presentado en el Hospital Santa Cristina, Madrid. Con la presencia de la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Doña Fátima Matute Teresa

Han intervenido:

● Doña Mercedes Navío Acosta, gerente Asistencial de Hospitales, con la presentación de la Guía.

●Don José Antonio Luengo, coordinador Equipo de Apoyo Socioemocional. Subdirección General de Inspección Educativa. Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid.

●Doña Rosalía Escuder Cornella, subdirectora General de Atención Social Primaria y Emergencia Social de la Consejería de Familia

●Doña Montserrat Montes German, presidenta Asociación Red AIPIS

Finalizó el acto con la intervención de la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

Resumen de la presentación realizada por Montserrat.

La primera prevención de suicidio es trabajar todos en el cuidado de la salud mental del infanto-juvenil. ¡Que necesario es conocer en profundidad estas etapas evolutivas! Etapas de transición en algunos casos complicada por los cambios físicos y mentales y por las constantes adaptaciones. Por los diferentes desafíos que experimentan un adolescente.

Equilibrar en la balanza entre la inteligencia cognitiva y la inteligencia emocional es otra forma de prevención.

Cuatro pilares principales son los apoyos de un adolescente:

●La familia o su entorno ● Lo social (las oportunidades, el acogimiento..)  ● estructura personal (habilidades para resolver situaciones, para saber reaccionar ante los estímulos que les estresan)  ● entorno educativo (muy principal).

De cada uno de estos apoyos pueden surgir muchos conflictos (factores de riesgo) o muchas situaciones positivas (factores protectores). Desde edades muy pequeñas viven con sufrimiento algunos acontecimientos, que los adultos no somos a veces capaces de darles su dimensión.  

Para los profesionales conocer los factores de riesgo, las señales de alerta… les permitirá valorar el nivel de riesgo de conducta suicida o estado emocional en el que se encuentra el adolescente, para la familia y personas que convivan con adolescentes, conocerlos servirán para detectar cambios de comportamientos mantenidos en el tiempo que puedan hacer pensar que les está sucediendo algo.

Para los adolescentes conocer estos factores o señales servirán para identificar si les está pasando a ellos algo, o para detectar si algún compañero puede estar en una situación que necesite ayuda de un adulto u ofrecer su ayuda a su amigo.

Posibilitar al adolescente de las herramientas precisas para neutralizar los conflictos o identificar los estresores cotidianos, enseñarles a comunicarse, es otra manera de ayudarles a regular las emociones y facilitarles estrategias y recursos.

Ante una crisis vital, pueden llegar a entrar en un círculo emocional muy negativo. Angustia, ansiedad, estrés, culpa, fracaso, desesperación, tristeza, depresión, desesperanza, ideación suicida…. un largo etc. En definitiva, una angustia vital (por la creencia de que su sufrimiento no va a terminar nunca)

En el comienzo de este tránsito de emociones, motivada por circunstancias diversas, es dónde la familia, los docentes, los amigos, los profesionales, etc. debemos estar atentos para ayudarles.  Una conducta negativa o desafiante mantenida en el tiempo, es una señal, casi con seguridad, de que a esa persona le está sucediendo algo.

 Pero para ayudarles tenemos los adultos, que desterrar creencias erróneas (los famosos mitos).

¡Cuántas veces hemos etiquetado una conducta de un adolescente, de un joven…  como propio de la edad!  Varios mitos hemos comentado en la guía. Una creencia errónea por parte de los adultos y también de los adolescentes puede terminar con consecuencias muy negativas.

Uno de los mensajes que hemos hecho mucho hincapié en la guía, es la necesidad de enseñarles a comunicar lo que les está ocurriendo.  Hemos querido transmitirles el mensaje que no están solos.

Somos conscientes que en la adolescencia el grupo de iguales pasa a ser lo principal.  Raro es el caso que antes de un intento de suicidio o un suicidio consumado de un adolescente no lo supiera antes sus amigos o personas de su edad en las redes sociales.

Por eso, esta guía, debe llegar al adolescente y ser explicada. Al adolescente le debemos dar la información necesaria  sobre qué deben hacer cuando se siente mal, cómo deben actuar. Pero también debemos enseñar qué tienen que hacer cuando detectan alguna situación rara en algún compañero o si les dice abiertamente que está pensando en suicidarse o qué no deben hacer

Nos decía un adolescente refiriéndose a un compañero que intento suicidio. “El nos lo dijo pero no le hicimos caso creíamos que era mentira”  o “No sabíamos que hacer. Si se lo decíamos a un adulto, se podía enfadar con nosotros. No somos chivatos, podemos perder su confianza y su amistad”

Preparar a los adolescentes a recibir de manera adecuada en el centro escolar a un compañero que ha tenido un intento de suicidio fallido, es otra de las situaciones que queríamos recoger Antonia y yo en la guía con algunas recomendaciones. La intervención de los docentes y de la familia, es muy necesaria.

Pero también hemos puesto el foco en la propia persona que ha intentado suicidarse y que de nuevo tiene que incorporarse a la vida, a su escuela. Algunas recomendaciones van dirigidas para ayudarles.

Son muchas las cosas que escribimos de manera más detallada, anexos que no han podido ir por la limitación de las páginas (trastorno de la alimentación, la influencia en las redes sociales, identidad de género, etc). Los jóvenes se enfrentan a multitud de situaciones que por lo general las resuelven perfectamente, pero en otras ocasiones adolescentes quizá más vulnerables, no saben salir del sufrimiento. Se sienten solos.

Hoy, 12 de marzo 2024,  presentamos la guía, con la esperanza de que sirva para ayudar en el bienestar emocional del adolescente y para la prevención del suicidio. Quizá podamos contribuir a que haya menos ideación suicida o conductas autolesivas, porque sepan qué tienen que hacer. Quizá consigamos que cada vez fallezcan menos adolescentes por suicidio.