RECOMENDACIONES PARA AFRONTAR LA NAVIDAD

Felicitación Navidad, 2023

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RECOMENDACIONES PARA AFRONTAR LA NAVIDAD

(Esther González Jiménez)

El duelo por suicidio es una experiencia tremendamente dolorosa. En ocasiones nos puede parecer que ese dolor es insoportable. Eso así en el día a día y puede acrecentarse aún más en fechas señaladas como las Navidades, que, por el significado que tienen de encuentro y celebración, nos recuerdan que nuestra vida ha cambiado, que alguien faltará a nuestra mesa, que habrá un vacío dentro y fuera de nuestros corazones...

Debemos recordar que cada persona vive el duelo de una forma particular y que, por esto mismo, cada miembro de la familia puede reaccionar de un modo muy diferente ante la “misma pérdida” y tener distintas necesidades. Será importante respetar esas diferencias y que cada uno/a pueda comunicar al entorno qué necesita para hacer estas fechas más llevaderas.

Habrá personas que busquen ayudaros, a su manera, como creen mejor, y tal vez hierren en sus propuestas o consejos. En estas fechas es probable que estéis más susceptibles y os irriten o duelan determinadas cosas o frases que en otros momentos no lo harían; por ello es importante que os permitáis decirles qué os sirve y qué no, tratando de trasmitirles que agradecéis lo que intentan, que les apreciáis y les pedís respeto hacia vuestras necesidades y elecciones para afrontar la Navidad. 

Habrá a quienes os ayude compartir tiempo y espacio con otros seres queridos e incluso recordar a quién falta y conversar sobre lo vivido a su lado. Otras tal vez prefiráis estar solas, o con pocas personas, y no hacer nada especial. Lo importante es saber lo que necesitáis e intentar satisfacerlo. Es posible incluso que algunos de vosotros sintáis la necesidad de “huir”, de ir a un lugar diferente, nuevo, sin implicaciones emocionales. Un viaje, personas nuevas que no sepan de vuestro dolor…

Tener presente que estéis donde y con quien estéis, al ser unas fiestas que se alargan en el tiempo, podríais veros sometidos a una sensación de montaña rusa emocional, con momentos de intenso dolor, nostalgia, tristeza y otros más serenos o en los que incluso algo o alguien os arranque una sonrisa... Permitíos sentir lo que venga, sin exigencias, reproches ni culpas.

Es normal pasar de un extremo a otro en nuestras necesidades y sentimientos, sobre todo si os encontráis en las primeras etapas del duelo o, por la razón que sea, estáis atascados en él. Tanto vosotros como vuestro entorno deberéis tener paciencia y comprensión con esos cambios de humor e incluso de decisiones.

No tratéis de forzaros a hacer algo para lo que no os sintáis preparados/as, ni impongáis vuestra “forma” al resto de la familia. Compartid cómo os sentís, lo que pensáis y queréis hacer. Dialogar y buscar el modo de alcanzar acuerdos que os tengan en cuenta a todos.

Buscar nuevas formas de vivir estas fiestas, sin obligaros a “interpretar un papel” o “hacer de tripas corazón”. Reunirse con la familia no tiene que implicar necesariamente festejar; puede significar simplemente acompañarse en el dolor. Daros permiso para poder hablar de la persona que os falta, llorarla, recordar momentos con ella. No sintáis que eso es “aguar las fiestas al resto”.